Coaching de directivos: por qué necesitas empezar ya

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Por qué necesitas un coach de directivos ya

La epidemia de Coronavirus ha trastocado muchos patrones de trabajo en las empresas. Una de las consecuencias de la contención y el teletrabajo: las nuevas relaciones a distancia entre los miembros del equipo y sus jefes. El papel del directivo está cambiando como consecuencia de la distancia física, para adaptarse a las circunstancias. Diálogos, reuniones, encuentros en equipo o individuales… todo lo que antes se hacía cara a cara ha tenido que ser sustituido por herramientas de trabajo a distancia: correo electrónico, teléfono o videoconferencia. Para no quedar relegado a un segundo plano, el papel del directivo se ha reinventado: se ha convertido en entrenador además de gestor. Dejando necesariamente atrás los viejos modelos de gestión, autoritarios o «a la papa».

¿Qué es un manager coach?

En el ámbito del deporte, el profesional experimentado está acompañado por un coach, que también puede ser llamado entrenador. Su papel es acompañar a su protegido para que mejore su rendimiento deportivo y alcance un objetivo ambicioso. El entrenador trabaja en interés de su deportista, para conducirlo por el camino de la victoria.

¿Entrenador y directivo dos términos antinómicos? La verdad es que no. El Coronavirus ha cambiado las cartas del papel del directivo en la empresa. Ya no se espera que el gestor tenga el control, que sea un policía, que sea un requerimiento. Ya no se espera que se limite a gestionar un equipo. Pero al igual que el entrenador, también debe saber escuchar, influir, guiar y ser reconocido como legítimo por los miembros de su equipo. Apoyar y animar a los miembros de su equipo en la consecución de sus objetivos, eso es lo que hace el coach manager post-contención.

¿Cuáles son las cualidades que se esperan del directivo coach?

Con la contención, la descontención y el teletrabajo, el directivo está sufriendo un gran cambio. Ya no debe limitarse a saber dirigir, que es la base de su estatus, sino que ahora debe ser capaz de entrenar a su equipo. El entrenador de la dirección guía a un equipo, incluso desde la distancia. Conseguir marcar el rumbo y alcanzar los objetivos sin verse, o con menos frecuencia, es el reto que les espera a los directivos.

Para tener éxito en esta transformación, el gerente coach está dotado de ciertas cualidades:

  • Es capaz de confiar: la distancia impide el control regular sobre el trabajo realizado. El director técnico tiene confianza. Sabe que su equipo está trabajando, incluso en el teletrabajo, y que es capaz de alcanzar el objetivo.
  • Es capaz de dar autonomía a cada uno de los miembros de su equipo: una vez entregado el objetivo a conseguir a los empleados, el directivo-entrenador debe ser capaz de dejar a su equipo libre para encontrar los medios para conseguirlo. Puede probar, equivocarse, tantear, retroceder.
  • Es capaz de acompañar a sus equipos: el manager coach debe estar presente para guiar, dirigir, conducir por el buen camino. Si no es omnipresente, su presencia es bienvenida cuando se le solicita.
  • Sabe delegar: el directivo coach sabe que el objetivo se alcanzará por la suma del trabajo de cada miembro de su equipo. No es la única persona capaz de lograrlo. Como confía, es capaz de delegar tareas en las personas adecuadas.
    • Si tenemos que resumir en una palabra lo que hace un buen entrenador de directivos: la observación. Es capaz de adoptar un papel de observador y no situarse ni demasiado lejos de su equipo, para no abandonarlo, ni demasiado cerca, para no ahogarlo.

      ¿Cuáles son los beneficios del coaching en la empresa?

      Aunque inicialmente los beneficios del coaching se dejan sentir directamente en los miembros del equipo del directivo que lo pone en marcha, al final es la empresa la que gana.

      Indudablemente, el papel del directivo como observador deja más espacio para el desarrollo de las diferentes personalidades de un equipo. Para alcanzar los objetivos fijados por el coach, el empleado tendrá que poner en marcha una estrategia y un plan de acción. ¿La ventaja de todo esto? Desarrollar en él cualidades beneficiosas para todos.

      • Creatividad: redoblar el ingenio para conseguir el objetivo.
      • Implicación: darse todas las oportunidades para conseguir el objetivo.
      • Estimulación: aumentar sus capacidades intelectuales y técnicas.
      • Responsabilidad: trabajar por el bien de la empresa.
        • Con el coaching, el directivo añade una segunda cuerda a su arco. Además de la capacidad de dirigir a su equipo, ahora es capaz de guiarlo desde la distancia para acompañarlo a las victorias.

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