Corte de Casación, Civil, Sala de lo Social, 9 de febrero de 2012, 10-26.148, No publicado

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El Tribunal de Casación, Sala de lo Social, ha dictado la siguiente sentencia:
Sobre el motivo único:
En tanto que, según la sentencia recurrida (Metz, 14 de septiembre de 2010), la Sra. X.. que ocupaba el puesto de ama de llaves en la empresa Clean Azur Service, fue despedida por falta grave mediante carta de 26 de febrero de 2007;
La trabajadora se queja de que la sentencia declara que su despido se basó en una falta grave y, en consecuencia, desestima sus pretensiones de indemnización por despido sin causa real y grave, mientras que, según el motivo:
1°/ que el juez debe verificar, más allá de las afirmaciones de la carta de despido, la causa exacta del cese; que argumentó que su despido estuvo motivado por la supresión de su puesto decidida por el empresario; que, al resolver como lo hizo sin investigar si su despido no estaba motivado por la supresión de su puesto, el Tribunal de Apelación vició su decisión con una falta de fundamento jurídico en relación con el artículo L 1235-1 del Código del Trabajo;2°/ con carácter subsidiario, que la prueba de la falta grave incumbe exclusivamente al empresario; que el Tribunal de Apelación, que se basó únicamente en las alegaciones del Hotel en el que estaba destinada, sin investigar si estas alegaciones eran fundadas y exactas, y si los trastornos le eran imputables, mientras que ella aportó testimonios en sentido contrario, no justificó su decisión en relación con los artículos L 1234-1, L 1234-5, L 1234-9, L 1232-1, L 1235-1 y L 1235-3 del Código del Trabajo francés;
3°/ que el empresario no puede culpar al trabajador por el incumplimiento o mal desempeño de sus funciones cuando no lo pone en condiciones de realizarlas ; que, al tiempo que impugnaba los hechos que se le imputaban, alegaba que el ritmo de trabajo impuesto por la empleadora y sus incesantes observaciones habían ahuyentado al personal y que le resultaba especialmente difícil realizar su trabajo, ya que tenía que formar constantemente a los empleados recién contratados ; que el Tribunal de Apelación, que no respondió a sus alegaciones sobre este punto, violó el artículo 455 del Código de Procedimiento Civil;4°/ que la prueba de la falta grave que incumbe exclusivamente al empresario no puede deducirse del silencio o de la falta de justificación del trabajador, que no tiene nada que probar ni demostrar; que, para considerar que el despido se basaba en una falta grave, el Tribunal de Apelación mantuvo la ausencia de justificaciones aportadas por el trabajador en relación con las ausencias; que, al resolver como lo hizo, el Tribunal de Apelación infringió el artículo 1315 del Código Civil y los artículos L 1234-1, L 1234-5, L 1234-9, L 1232-1, L 1235-1 y L 1235-3 del Código del Trabajo;
Pero considerando que, sin invertir la carga de la prueba y respondiendo implícita pero necesariamente a las conclusiones de la trabajadora, el Tribunal de Apelación consideró que el empresario acreditó la realidad de los hechos imputables a la trabajadora y que éstos imposibilitaban su permanencia en la empresa, descartando así cualquier otra causa de despido; que el motivo es infundado;
FORO:
Desestima el recurso;
Demanda a la Sra. X…. al pago de las costas;
De conformidad con el artículo 700 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, desestima las demandas;
Así lo hizo y juzgó el Tribunal de Casación, Sala de lo Social, y se pronunció el Presidente en su audiencia pública del nueve de febrero de dos mil doce.l motivo se queja de que la sentencia recurrida declara y resuelve que el despido de la Sra. X.. se basaba en una falta grave, haberla desestimado de todas sus pretensiones para que se declarara su despido sin causa real y grave, y obtener el pago de una indemnización por despido improcedente, de una indemnización por despido convencional, de una indemnización por preaviso y de las vacaciones pagadas correspondientes, de un recordatorio de salario tras el despido cautelar y de las vacaciones pagadas correspondientes, así como una indemnización en virtud del artículo 700 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y haberla condenado en costas;orque la Sra. Denise X…. fue despedido por falta grave mediante carta de 26 de febrero de 2007 en los siguientes términos: «… la Directora del Hotel nos informó de su descontento por su falta de rigor e incluso su ausencia de control de las habitaciones, en particular para el día 5 de febrero de 2007. Nos informó de que después de haber recibido ese día a la Federación Francesa de Balonmano para una visita completa de su hotel, es decir, la sala de reuniones, la sala de desayunos, el restaurante y, por último, tres habitaciones, la 216, la 220 y la 209, recibió una respuesta negativa al día siguiente en relación con su oferta comercial, alegando que las habitaciones tenían un fuerte olor a cigarrillo: evidentemente, no se habían ventilado correctamente. Por desgracia, no es la primera vez que se le acusa de esto, y esta vez su pérdida es de 4.020 euros. A pesar de dos advertencias y varios recordatorios previos, el 5 de febrero de 2007 volvieron a dejar varias habitaciones del hotel ROYAL de METZ en un estado tan deplorable que nuestro cliente tuvo que revisar las habitaciones él mismo desde las 14:30 hasta las 18:30 horas: Habitación 319: funda de almohada olvidada; Habitación 301: limpieza del polvo no realizada + marcas de agua en el bidé; Habitación 316: marcas de agua en la estantería de cristal y en los cromos; Habitación 207: botella de producto de limpieza olvidada + toalla usada de otro cliente + ausencia de aspirador detrás de la cabecera de la cama; Habitación 201: orina en el asiento y la taza del inodoro + restos de gotas de agua en la mampara de la ducha, el toallero y el cromo; Habitación 118: orina en el asiento, la taza y el pie del inodoro + pelos en el suelo + ausencia de aspiración detrás del cabecero; en todos los minibares de la 3ª y 2ª planta y parte de la 1ª planta: cacahuetes caducados desde el 4 de febrero de 2007; Habitaciones 314/315/214/215: minibares sucios. Teniendo en cuenta la importancia y la gravedad de los trastornos señalados, no ha tenido en cuenta las advertencias anteriores. No es la primera vez que nuestro cliente nos notifica su extrema insatisfacción debido a vuestro mal, o incluso nulo, servicio, ni que sufrimos las consecuencias financieras y comerciales, ¡incluyendo la renegociación de los términos de nuestro contrato! La imagen de la empresa se ve fuertemente afectada frente al cliente. También hemos tenido que lamentar sus ausencias injustificadas los días 1, 5 y 17 de enero de 2007, así como los días 5, 25 y 26 de diciembre de 2006. Te has concedido un descanso no remunerado sin ninguna autorización. Esto perturbó mucho el servicio y el trabajo del equipo, sobre todo en los días en que el hotel estaba muy lleno, como el 1 y enero de 2007. Esto, cuando ya le hemos llamado al orden anteriormente por un comportamiento similar. No anotó en su hoja de planificación todos los servicios adicionales realizados en diciembre de 2006, concretamente las horas relativas al mantenimiento de los pasillos, las escaleras, la sauna, los minibares y el mobiliario. Como resultado, no pudimos facturar a nuestro cliente por estos servicios y la empresa está sufriendo una pérdida de ingresos por su culpa. Anotaste en la hoja de horas del mes de enero de 2007 que trabajaste 5 horas el día 5 de enero de 2007, aunque te ausentaste sin ninguna justificación, habiéndose utilizado la hoja de horas para hacer las nóminas, recibiste tu salario sin deducción por este día del 5 de enero de 2007, sin informarnos…. Te has comportado así, a pesar de que eres la encargada de la casa, y se supone que debes supervisar al equipo y dar ejemplo. Este comportamiento pone en peligro el buen funcionamiento del departamento. Las explicaciones que recibimos de usted durante nuestra entrevista del 20 de febrero de 2007, en la que fue asistido, no nos permitieron cambiar nuestra evaluación de este asunto. Le informamos que, por lo tanto, hemos decidido despedirle por mala conducta…»Una falta grave es aquella que resulta de un hecho o conjunto de hechos imputables al trabajador que constituye una violación de las obligaciones derivadas del contrato de trabajo de tal importancia que hace imposible la permanencia del trabajador en la empresa durante el periodo de preaviso; la carga de la prueba de las faltas graves y su imputación definitiva a la trabajadora recae sobre el empresario; en este caso, se alegan dos tipos de agravios contra la trabajadora, a saber, por un lado, el mal desempeño o incluso el incumplimiento de sus funciones a pesar de los recordatorios y de las dos advertencias, y, por otro lado, las ausencias injustificadas. Sobre la mala ejecución o incluso la no ejecución de su trabajo a pesar de los recordatorios y de dos advertencias: CLEAN AZUR SERVICE presenta en anexo una primera carta de queja del director del Hotel Royal que el 21 de junio de 2006 denuncia la ausencia de control de todas las habitaciones e informa de un incidente con un cliente importante que se quejó de manchas en la sábana y en la colcha; adjunta una segunda carta de queja con fecha de 27 de julio de 2006 (esta vez registrada) a raíz de un control en presencia de la asistenta Sra. X…. en la que el cliente constata un resultado «deplorable» del control sobre 9 habitaciones nombrando las habitaciones y describiendo con precisión los fallos: pañuelo de papel bajo la cama, alfombra y cabecero sin aspirar, cama mal hecha, polvo, hervidor de agua sucio y calcificado, minibar sucio y productos caducados, WC sucio, huellas en el alicatado, el espejo y los grifos, pelos en la rejilla de desagüe…y en el que el cliente subraya que a la asistenta le cuesta admitir sus errores repetitivos y su falta de profesionalidad; la advertencia especialmente detallada del 31 de agosto de 2006 retomando la enumeración del cliente está justificada; el SERVICIO DE LIMPIEZA DE AZUR se dirigió con una nueva queja del Hotel a raíz de un control el 11 de septiembre de 2006 de la 3ª y 4ª planta en presencia de la asistenta; Mediante carta certificada de 20 de octubre de 2006, el cliente solicitó una modificación del contrato con la supresión del puesto de la asistenta, así como una nota de crédito para una nueva serie de 4 habitaciones revisadas en presencia de la asistenta el mismo día y que presentaban antiguos restos de polvo, telas de araña, falta de aspiración o una bolsa de plástico olvidada….; a raíz de esta nueva denuncia, el empresario emitió una advertencia a la Sra. X. el 27 de noviembre de 2006. . recordándole sus obligaciones contractuales y subrayando que no se trataba de un incidente aislado; a la vista de los elementos presentados en los debates, esta segunda advertencia también parece justificada; por último, el 6 de febrero de 2007, el Hotel Royal se quejó de la pérdida de una reserva por parte de una federación deportiva por un importe de 4.020 por la presencia de olores a cigarrillo en las tres habitaciones visitadas; mediante correo electrónico de 9 de febrero de 2007 completó su queja y denunció el resultado de la inspección de diez habitaciones: funda de almohada olvidada, vasos sucios, polvo, toalla usada, falta de aspiración, rastro de agua, orina, presencia de pelos, productos caducados; exige que todos los servicios del mes de enero de 2007 sean gratuitos; SA CLEAN AZUR SERVICE justifica que el precio de la limpieza de las habitaciones de 5,30 en enero de 2007 se redujo a 4, 90 a partir de una modificación firmada el 16 de febrero de 2007; De lo anterior se desprende que los agravios expuestos en la carta de despido y relativos a la ausencia de control de las salas el 5 de febrero de 2007, y la falta de rigor, así como los dos apercibimientos anteriores por hechos similares, son totalmente justificados; 2. Sobre las ausencias injustificadas: la empleadora denuncia las ausencias injustificadas de los días 5, 25 y 26 de diciembre de 2006, así como del 1, 5 y 17 de enero de 2007; la empleadora aporta las declaraciones firmadas por los empleados que confirman las ausencias de la Sra. X… en esos días; la empleada no justifica las citadas ausencias, por lo que también se constituye este agravio; 3. Sobre las faltas graves: de estas declaraciones se desprende que la Sra. X… no llevó a cabo las comprobaciones de las habitaciones, a pesar de que esto constituía una parte importante de sus obligaciones como ama de llaves, lo que no discute; el incumplimiento de sus obligaciones se repitió durante varios meses a partir de junio de 2006, de acuerdo con las comprobaciones contradictorias de 27 de julio, 11 de septiembre y 20 de octubre de 2006; A pesar de dos advertencias, el 31 de agosto y el 27 de noviembre de 2006, la empleada no puso remedio a sus fallos, ya que el 5 de febrero de 2007 el cliente volvió a quejarse de la falta de control de una decena de habitaciones; el comportamiento de la Sra. X… es la causa de numerosas quejas del Hotel Royal y ha causado un perjuicio económico a SA CLEAN AZUR SERVICE; las ausencias injustificadas no hacen más que agravar este comportamiento; la importantísima antigüedad de 23 años no excusa las faltas de la empleada, ya que de los elementos objetivos sometidos a los debates resulta que el empleador le ha demostrado mucha paciencia; por el contrario, cabe esperar una mayor profesionalidad cuando se trata de una persona de la experiencia de la Sra. X. que, además, trabaja en un hotel de tres estrellas que goza de cierto prestigio y que puede exigir, como mínimo, una limpieza impecable de las habitaciones; por consiguiente, el comportamiento de la Sra. X… caracteriza una violación por parte de la empleada de sus obligaciones contractuales de tal gravedad que no permite, en efecto, su permanencia en la empresa ni siquiera durante el período de preaviso; se anula, por tanto, la sentencia del tribunal laboral del METZ que estimó que el despido carecía de causa real y grave, ya que el empresario estaba, por el contrario, justificado al despedir a la Sra. X….. por falta grave; dado que el despido se basó en una falta grave, el trabajador no puede reclamar el pago de la indemnización por preaviso, las vacaciones pagadas correspondientes, la indemnización por despido convencional ni la indemnización por un despido sin causa real y grave; además, el despido cautelar durante el procedimiento de despido está justificado; en consecuencia, se revoca la sentencia recurrida en la medida en que estima las peticiones del trabajador sobre estos puntos; la Sra. X… debe ser desestimada de todas sus demandas; la Sra. X.. que se le dé la razón en todas sus pretensiones, por lo que procede desestimar su demanda en virtud del artículo 700 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, tanto en primera instancia como en apelación, y condenarla, en virtud del artículo 696 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, al pago de todas las costas y gastos de los dos procedimientos;CONSIDERANDO que el juez debe comprobar, más allá de las declaraciones de la carta de desestimación, la causa exacta del cese; que la Sra. X.. alegó que su despido estuvo motivado por la supresión de su puesto decidida por el empresario; que al resolver como lo hizo sin investigar si el despido de la Sra. X.. no estaba motivada por la supresión de su puesto de trabajo, el Tribunal de Apelación vició su decisión con una falta de fundamento jurídico en relación con el artículo L 1235-1 del Código del Trabajo;
Pero, con carácter subsidiario, la prueba de la falta grave incumbe exclusivamente al empresario; que el Tribunal de Apelación, que sólo se basó en las denuncias del Hotel en el que la Sra. X.. fue asignada, sin investigar si estas quejas eran fundadas y exactas, y si los trastornos eran imputables al empleado, que presentó un testimonio en contrario, no justificó su decisión a la luz de los artículos L 1234-1, L 1234-5, L 1234-9, L 1232-1, L 1235-1 y L 1235-3 del Código del Trabajo (anteriormente L 122-6, L 122-8, L 122-9, L 122-14-3 y L 122-14-4).
Por lo tanto, el empresario no puede reprochar al trabajador el incumplimiento o mal desempeño de sus funciones cuando no lo pone en condiciones de realizarlas; que si bien impugna los hechos que se le reprochan, la Sra. X…. alegó que el ritmo de trabajo impuesto por la empleadora y sus incesantes observaciones habían ahuyentado al personal y que le resultaba especialmente difícil realizar su trabajo, ya que tenía que formar constantemente a los empleados recién contratados; que el Tribunal de Apelación, que no respondió a las alegaciones de la Sra. X.. en este punto infringió el artículo 455 de la Ley de Enjuiciamiento Civil;
Por lo tanto, la prueba de la falta grave que incumbe exclusivamente al empleador no puede deducirse del silencio o de la falta de justificación del empleado que no tiene nada que probar o demostrar; que para considerar que el despido estaba basado en una falta grave, el Tribunal de Apelación se basó en la ausencia de justificaciones aportadas por el trabajador en relación con las ausencias; que al resolver como lo hizo, el Tribunal de Apelación infringió el artículo 1315 del Código Civil y los artículos L 1234-1, L 1234-5, L 1234-9, L 1232-1, L 1235-1 y L 1235-3 del Código del Trabajo (anteriormente L 122-6, L 122-8, L 122-9, L 122-14-3 y L 122-14-4).

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