Fiebre en los niños: adoptar los reflejos adecuados

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La fiebre se define como una temperatura corporal superior a 38 °C. En los niños, es un fenómeno muy común que acompaña a muchas infecciones. A lo largo de la última década, las recomendaciones sobre su gestión han evolucionado. Ya no se trata de bajar la temperatura a toda costa, sino de ayudar a que el niño se sienta mejor.

¿Cómo tomarle la temperatura?

Rectamente con un termómetro electrónico (los de mercurio están prohibidos desde 1998). Esta es la medida más precisa de la temperatura corporal. Los termómetros de frente no son fiables, en cuanto a los de oído, la Asociación Francesa de Pediatría Ambulatoria considera que es necesario aprender a utilizarlos correctamente (una mala colocación en el oído puede dar una medición errónea).

No tiene sentido comprobar la temperatura a la décima de grado, ni cada hora, es mejor interesarse por el estado general del niño: ¿come bien? ¿Duerme bien? Está jugando como siempre?

¿Cómo aliviar al niño?

No le cubras demasiado con ropa, aunque parezca que tiembla. Debe recibir líquidos regularmente, ya que uno de los riesgos de la fiebre es la deshidratación. Si es un bebé, ofrézcale el pecho o un biberón de leche en polvo más a menudo.

Un paño húmedo en la frente puede aliviarle, en cambio, un baño «fresco» es inútil, incluso perjudicial. No hay pruebas de que esto baje la temperatura de forma permanente, y es bastante desagradable para el niño.

¿Cuándo darle medicamentos?

Si un niño de más de 4-6 meses tiene fiebre, pero su estado general es bueno, no es imprescindible darle medicamentos. Hay que vigilarlo asegurándose de que beba con regularidad. No es necesario obligarle a comer.

Por otro lado, si el niño no parece estar bien, o si notamos un cambio en su comportamiento: disminución de la vigilancia, dificultad para comer, sueño alterado, si está malhumorado o si interactúa menos, podemos plantearnos un tratamiento para mejorar su confort. Es fundamental en este caso respetar la dosis y la frecuencia de toma indicadas en el prospecto del medicamento.

¿Qué medicamento darle?

  • El paracetamol oral es el medicamento más eficaz y seguro para combatir la fiebre. Se puede ofrecer de forma continua durante las primeras 24 horas para el confort del niño independientemente de la temperatura (espaciando las dosis cada 6 horas).
  • Se puede considerar el uso de ibuprofeno. Es muy eficaz contra la fiebre en los niños, su actividad antiinflamatoria es útil para combatir el dolor. Sin embargo, se reserva para los niños de más de 6 meses, y se desaconseja encarecidamente durante una diarrea importante, y en caso de sospecha de varicela.
  • La aspirina está prohibida en los niños menores de 12 años.

Además, ningún estudio ha demostrado el interés de alternar o combinar estos dos medicamentos para combatir la fiebre. Sobre todo porque en caso de efectos secundarios o alergia, complicaría el trabajo de los médicos para identificar al responsable.

¿Cuándo consultar al médico?

  • Si tu hijo tiene menos de 3 meses y su temperatura supera los 38 °C, llama a urgencias o a tu médico. Si no está disponible, acuda al hospital, debe establecerse un chequeo (análisis de sangre, de orina…) para buscar una posible infección bacteriana.
  • Si su hijo tiene entre 3 y 6 meses, acuda al médico durante el día.
  • Por encima de los 6 meses, consulte sólo si la fiebre es muy alta (más de 40°) y resistente al tratamiento administrado, especialmente si se asocia a trastornos digestivos, llanto persistente, palidez o si el comportamiento de su hijo es muy diferente al habitual.
  • Cualquiera que sea la edad, consulte urgentemente si el niño está sin aliento, pálido, si tiene un comportamiento muy inusual, y si pierde la conciencia o se apodera de las convulsiones.

Para saber más

  • Ficha informativa sobre el manejo de la fiebre en los niños, en el sitio de la Alta Autoridad Sanitaria (HAS).
  • «Reaccionar en caso de fiebre» en mpedia.fr, el sitio para padres de médicos especializados en niños, diseñado por la Asociación Francesa de Pediatría Ambulatoria.

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