La caída : teoría de la crisis actual del capitalismo

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¿Podemos hacer una teoría de la crisis actual del capitalismo dominante? Sí, responde el autor, porque las dos crisis financieras y bursátiles que se han sucedido desde el año 2000, incluida la «crisis de las hipotecas de alto riesgo» desde 2007, son sólo los síntomas de una crisis real. La del descenso definitivo de las tasas de beneficio desde la tercera crisis del petróleo (que comenzó en 1999 y se aceleró desde 2004, sobre todo en 2007 y especialmente en 2008), tasas que ya venían descendiendo discretamente desde casi veinte años antes de la crisis. El ejemplo francés es llamativo: es el otoño. Y esta tendencia va acompañada de la caída de los tipos de interés.
El autor propone una teoría de estos tipos basada en la «doble especulación» en los mercados de capitales, acciones y bonos. Así, redescubre y desarrolla la vieja teoría de Adam Smith elaborada ignorando esta especulación financiera: el tipo de interés no es más que la tasa media de ganancia menos una prima de riesgo. Las otras teorías, neoclásicas y keynesianas, no son más que fábulas, contadas desde hace años: no resisten la más mínima crítica, que el autor «demuestra». La «teoría pura» à la Smith, revisitada, se ve sin embargo frustrada por la «fricción social» del crédito bancario, esas «máquinas sociales de destesaurización». Y Marx lo había percibido en sus vacilaciones y críticas a la teoría de Smith. La determinación de los tipos de interés a largo plazo se ve así perturbada por la intervención de la política monetaria, a la manera de Keynes, a través de los tipos a corto. Por ejemplo, el keynesianismo impulsó la actividad y el nivel de empleo mediante los bajos tipos de interés durante los Treinta Años Gloriosos: los rentistas fueron «eutanasiados». El monetarismo de los años de plomo, al menos hasta principios de los 90, era, por el contrario, la «Política económica del rentista», parafraseando a Bujarin y su «Economía política del rentista». Desde hace casi quince años, la teoría pura reclama todos sus derechos, a través de la liberalización financiera, la globalización y la financiarización. Sin embargo, los bancos centrales aquí (con profundas diferencias entre la Fed estadounidense y el BCE europeo, al menos hasta junio de 2008) siguen intentando, con diversos grados de voluntarismo, controlar la evolución espontánea de los mercados y la actividad. Pero, ¿podemos controlar esta crisis, que vuelve a convertirse en una crisis de estanflación?
Sin embargo, la crisis también se debe al aumento de poder de los países emergentes, los de allí, que explican en parte la última crisis del petróleo. Puede que el capitalismo global no esté muriendo; sin embargo, está sacudido, por decirlo de alguna manera: la caída aquí, el rebote allá. La crisis es un síntoma de un profundo cambio geopolítico; quizás un «cambio de era».
Patrick Castex es economista, sociólogo y HEC: es profesor de economía en la Universidad de París Dauphine, donde imparte clases de economía y gestión.

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