Suicidio de grillos o manipulación parasitaria…

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En muchas asociaciones huésped-parásito, los huéspedes infectados presentan marcadas diferencias de comportamiento o morfología en comparación con los individuos sanos. Estos cambios en el fenotipo del hospedador suelen ser adaptativos para el parásito, ya que aumentan la probabilidad de que éste se transmita de un hospedador a otro, o de que sus estadios de infestación se liberen en un hábitat favorable. Por ello, se denomina manipulación parasitaria. Los científicos del equipo de «evolución de los sistemas simbióticos» intentan desentrañar los misterios de los nematomorfos, gusanos parásitos (unas 300 especies repartidas por todo el planeta) cuya biología aún se conoce mal.

Estos gusanos son parásitos sólo en la fase larvaria; en la fase adulta, llevan una vida libre en arroyos y ríos. La función principal de los nematomorfos adultos es buscar una pareja sexual y reproducirse. Cada hembra produce varios millones de huevos y luego muere. De estos huevos saldrán larvas capaces de infectar directa o indirectamente (utilizando un huésped intermedio) a los insectos huéspedes, especialmente a los ortópteros (grillos y saltamontes).

Ilustración del "suicidio" del grillo de madera © CNRS"suicide" du Grillon des Bois © CNRS

Ilustración del «suicidio» del grillo de madera
© CNRS

Ilustración del "suicidio" del grillo de madera © CNRS"suicide" du Grillon des Bois © CNRS

Ilustración del «suicidio» del grillo de madera
© CNRS

Durante su desarrollo en el huésped, Los nematomorfos pasan de un estadio microscópico a un gusano gigantesco comparado con el tamaño del huésped en cuestión de semanas. Una vez maduros, los nematomorfos deben volver al agua para reproducirse. Los científicos han demostrado experimentalmente que estos parásitos manipulan el comportamiento de los insectos hospedadores (al menos en nueve especies de ortópteros) obligando a estos últimos a «suicidarse» lanzándose al agua.

Como resultado de este drástico cambio en el comportamiento del hospedador, el parásito emerge en el agua. En el sur de Francia, los «suicidios» del grillo del bosque (Nemobius sylvestris) se producen en julio, mientras que los de las otras ocho especies de ortópteros tienen lugar en agosto y septiembre. Igualmente interesante es la observación de suicidios de arañas infectadas con nematodos de la familia Mermithidae en la misma región. Los mermídeos, aunque filogenéticamente distintos de los nematomorfos, evolucionan bajo limitaciones ecológicas similares. En efecto, después de haberse desarrollado en un artrópodo terrestre (insecto o araña), también deben incorporarse al medio acuático para su reproducción. La similitud de los trastornos de comportamiento que inducen en sus huéspedes debe considerarse como una convergencia evolutiva.

Los mecanismos exactos de esta manipulación parasitaria son todavía poco conocidos. Según los experimentos de laboratorio, no parece que los insectos infectados se sientan realmente atraídos por el agua, al menos a larga distancia. Más bien, parece que los insectos infectados con un gusano maduro desarrollan un comportamiento errático y dejan de responder a ciertos estímulos de señalización de peligro, como el agua. Dado que los bosques en los que evoluciona este sistema huésped-parásito están llenos de arroyos, ese cambio de comportamiento llevaría tarde o temprano al insecto infectado al medio acuático. Las investigaciones futuras se centrarán en identificar el mecanismo o mecanismos por los que estos parásitos manipulan el comportamiento de sus huéspedes.

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